Son días muy agitados en el barrio tras el asesinato del joven Braian Velázquez que derivó en la inmediata detención de los dos supuestos responsables del hecho ocurrido en la noche del jueves 5.
Familiares y vecinos de la víctima han venido advirtiendo sobre amenazas de parte de integrantes de este clan que tiene en vilo a la zona por su permanente accionar violento y delictivo. Esta mañana se conoció que dos sujetos de 35 años fueron atrapados por personal policial luego de una investigación iniciada a partir de la denuncia de una mujer que manifestó ser interceptada y amedrentada por un par de individuos armados a escasos metros del lugar del crimen. Y si bien se mantuvieron en reserva las identidades, todo indica que estos tendrían vínculos con aquellos puestos a disposición de la justicia por el homicidio de Velázquez.
Tras una investigación llevada adelante por la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Luján, se realizaron dos allanamientos con un saldo de dos armas secuestradas y ambas detenciones.
La labor investigativa se inició el pasado 9 de febrero, luego de la denuncia de una vecina de 52 años, quien manifestó haber sido amenazada en la intersección de las calles Dr. Salas y Las Madreselvas, en el barrio San Fermín.
A partir de ese momento, personal de la DDI realizó tareas de inteligencia y análisis que permitieron identificar a los autores del hecho y localizar sus domicilios. Con las pruebas reunidas, la Unidad Funcional de Instrucción interviniente y el Juzgado de Garantías Nº 3 otorgaron dos órdenes de allanamiento y secuestro. Así fue que un procedimiento se realizó en una vivienda ubicada sobre la calle Dr. Salas, donde fueron aprehendidos los dos sospechosos. En simultáneo, se llevó adelante un segundo operativo en un domicilio de la calle Jáuregui y Fray Manuel de Torres, en cercanías de un frigorífico, zona en la que los vecinos señalaban que se habían instalado integrantes de la conflictiva familia después del incendio de la vivienda que los obligó a salir del San Fermín,
Durante los allanamientos, el personal policial logró secuestrar dos armas de fuego que habrían sido utilizadas para amedrentar a la víctima: un revólver calibre 22 largo marca Tiver Extra y una pistola Bersa calibre 22 con la numeración suprimida.
Los detenidos fueron trasladados a sede judicial y quedaron a disposición de la Justicia en el marco de una causa caratulada como “Amenazas agravadas”.