Proponen sancionar el acoso callejero

Mediante un proyecto de Ordenanza elaborado por las concejales Carolina Francia y Griselda Krauth, la directora de Género y Diversidad del Municipio, Mariana Sierra, y representantes del movimientos de mujeres, se busca prevenir y sancionar las situaciones no consentidas en el espacio público ya sea con comentarios directos o indirectos referidos al cuerpo o a la vestimenta, fotografías y/o grabaciones, así como contacto físico, situaciones de persecución o arrinconamiento, exhibicionismo o gestos obscenos.

“Comenzamos a trabajar en esta ordenanza a raíz de las inquietudes y demandas del movimiento de mujeres de Luján, intentando dar respuestas a una problemática cotidiana para muchas, y buscando ponerle un freno al acoso callejero en nuestra ciudad”, explicó Francia.

La iniciativa nace tras la jornada realizada a fines del año pasado, en la que más de 200 lujanenses se reunieron en la plaza Colón  para manifestarse por  el “derecho a habitar el espacio público sin violencia», con talleres, charlas y espectáculos musicales, que culminaron en una amplia marcha por las calles de la ciudad.

“El acoso callejero reduce nuestra capacidad de participar en la vida pública de manera plena, de acceder a servicios, de disfrutar y ejercer plenamente nuestros derechos. Debemos comenzar a visibilizarlo, involucrarnos y trabajar para erradicarlo de manera conjunta, para garantizar el derecho a vivir una vida libre de violencia”, agregó la concejal del interbloque del FdT, Carolina Francia.

La ordenanza define multas y  sanciones para las personas que cometan acoso callejero, tanto en espacios públicos como en aquellos privados de acceso público. También establece que, en todos los casos, el imputado deberá realizar talleres o encuentros orientados a la educación, concientización y erradicación del acoso sexual y la violencia de género.

La Directora de Género y Diversidad, Mariana Sierra detalló: «Las mujeres y disidencias tenemos derecho a transitar el espacio público sin miedo. Esta ordenanza busca revertir esta práctica machista como si fuese anónima, terminar con la complicidad y responsabilizar a quienes acosan, para que podamos transitar tranquilas por Luján».